Niko Alm, un austríaco que en el 2008 se hizo una foto con un colador en su cabeza para presentarlo ante el departamento de tráfico de Viena, encargado de renovar su carné de conducir. Un funcionario de dicho departamente lo llamó por teléfono explicándole que aquella fotografía no podían aceptarla. Alm ha solicitado una comunicación escrita con la negativa, pero nunca la recibió y por el contrario, le invitaron a someterse a un examen mental para probar que estaba en su sano juicio.

El joven explica que el utensilio de cocina lo usa como símbolo del culto que profesa, el culto de 'El monstruo del espaguetti volador', fundada en Kansas en 2005. Si las autoridades permiten las prendas por motivos religiosos, por qué no con el colador en la cabeza, que representa este culto de los irónicos y excépticos. Después de tres años, este austriaco ha recibido su carné de conducir donde aparece con su exótico sombrero.